Author: Rivas, Olivia
Emmanuel un papa muy galán: ha inculcado o sus hijos valores como el respeto a sí mismos y la importancia de tener esperanza y sueños que se puedan alcanzar

Luego de su más reciente gira de conciertos y a pesar de estar pasando por un momento difícil (su padre acababa de ser hospitalizado por una afección cardiaca), el cantante y compositor Emmanuel aceptó concedemos una entrevista, siempre y cuando nos trasladáramos a la casa paterna en Cuernavaca. Allí nos platicó sobre lo que significa para él la paternidad, en especial ahora que su hijo, Alexander, sigue sus pasos en el ámbito musical.
¿Qué te mantiene física y espiritualmente bien? Se nota que estás en armonía.
"Espiritualmente, creo que la única forma de lograrlo es por tu plática con Dios; físicamente, haciendo ejercicio. Nado mucho: hoy, por ejemplo, nadé 1800 metros. He practicado muchos deportes: atletismo, bici de montaña y equitación."
Se supone que la vida del espectáculo es muy inestable, ¿Cómo has conservado un matrimonio sólido y feliz?
"Este medio es igual a cualquier otro. Hay la misma cantidad de divorcios fuera y dentro de esta carrera, sólo que en ésta se sacan a la luz. Cuando me casé, mi concepto era casarme para siempre, no para ver cómo me iba en el matrimonio y pensando que, si me iba mal, cambiaba como si fuera un canal. Hoy se suele pensar así porque muchas cosas se hacen a la ligera.
"Mercedes [su esposa desde hace 26 años] y yo tuvimos un noviazgo de seis años que nos permitió conocernos muy bien. Ella es muy sincera, no anda poniendo la cara que no tiene. Internamente es feliz, no porque yo esté en su vida, sino porque ella considera que la felicidad es una actitud. Y esta idea la transmite en nuestro hogar: la ha derramado en mí, en sus hijos, en sus hermanos y en su familia en general."
¿Qué significó para ti convertirte en padre siendo un galán con tantas admiradoras?
"No creo que tenga que ver el número de admiradoras con la paternidad. Ser padre me marcó muchísimo. "La primera vez fue muy duro porque al día siguiente de que nació Giovanna, mi hija mayor, salí a una gira larguísima por Japón, España, Brasil, Chile, Argentina. Regresé a México a los 60 o 70 días. Lo único que me llevé fue una foto publicada en un periódico y pegada con laca en un plato por una fan, quien me lo llevó al aeropuerto. Recuerdo que, desde mi salida hasta mi regreso, escribí muchos poemas dedicados a Giovanna y a su madre.
"Además, con esta hija sentí por primera vez la gran responsabilidad de traer un ser humano al mundo; hay que darle educación, bases, valores que le permitan defenderse en la vida y confianza mientras crece para que tenga fe en sí mismo.
"Cuando nació Alexander, era un niño muy grande y rubio. Trajo mucha alegría a la casa, sobre todo porque mi padre queda que tuviéramos un varón (él estaba vuelto loco). Para mí no hubo diferencia; no me importaba el sexo, sino la presencia de otro hijo.
"El trabajo de parto fue durísimo y riesgoso porque el niño tenía el cordón umbilical enredado en el cuello. Me acuerdo de que, cuando salí del hospital, me fui directamente a la iglesia para agradecer a Dios. Aunque un nacimiento es natural, lo considero un milagro. "Y, finalmente, ocho años después, cuando nació Martinique por medio de cesárea, también estuve presente. Es una niña lindísima, muy parecida a la mamá. Ha aprendido mucho de sus hermanos."
¿Tus hijos son tus admiradores o te critican?
"Ambas cosas. Ellos tienen un concepto artístico muy especial: ven al arte como algo muy elevado, como un don con el poder de mostrar el alma. Su critica es de mucho criterio y yo los escucho, aunque a veces no estoy de acuerdo con ellos porque les falta la experiencia de los años.
"A veces, cuando salgo a cantar estando enfermo y doy una nota mala, no dejan de mencionármelo, pero en forma muy divertida. Y, cuando las cosas están muy bien hechas, comentan lo positivo y los momentos mágicos en una presentación o en un álbum. Los tres son muy dulces, cariñosos y hogareños."
¿A dónde acostumbran ir de vacaciones?
"Nos encanta esquiar en el agua. Mis hijos empezaron a hacerlo de muy pequeñitos, íbamos mucho a Acapulco y al Caribe mexicano. El Día del Padre lo festejamos de manera discreta, pues considero que el respeto a los padres, a los abuelos, a los hijos, al maestro … debe ser todo el año."
¿Sobre qué bases has cimentado la educación de tus hijos?
"En la educación católica y en los valores humanos intrínsecos como el amor propio, el respeto a sí mismos, la importancia de tener esperanza y sueños que se puedan alcanzar. Desde niños les enseñé a admirar la belleza de la naturaleza, lo hermoso de una puesta de sol."
¿Qué tipo de padre te consideras?
"Creo que soy firme, pero muy cariñoso porque mis hijos son mi tesoro. Me gusta abrazarlos, besarlos, jugar con ellos."
¿Cómo reaccionaste cuando Alexander te dijo que deseaba ser contante?
"No necesitó decirme nada, porque desde niño tomó clases de piano y, a los 8 años de edad, dio su primer concierto. Ya mayor, se fue a Holanda a tomar un curso de piano. También estuvo en Berklee, Boston."
En cuanto a tu propio padre, ¿qué enseñanzas te ha dado?
"Mi padre fue mi representante siempre, y para mi era una tranquilidad tenerlo. Ahorita se halla en el hospital", dice mientras su rostro de pronto revela la preocupación que había tratado de ocultar para no evidenciar la tristeza que siente.
"Él ha sido un hombre con mucho amor propio, que tiene claros ciertos valores como la lealtad, el desinterés y la solidaridad que conlleva la amistad. Me enseño a ser muy honesto, lo cual también he inculcado mucho a mis hijos.
"En cuestiones profesionales, cumplía lo que decía: cuando firmaba un contrato con una compañía, aun cuando apareciera otra con una mejor oferta, él no lo rompía porque ya había dado su palabra.
"Es un hombre muy valiente, con muchísima energía física y mental, incansable. Lo he admirado toda mi vida: de chiquito lo vi como héroe y, después, como padre y amigo."
¿Qué nos dices acerca de tu nuevo material discográfico?
"Aprovechamos los conciertos ofrecidos en la Arena Monterrey y en el Auditorio Nacional para grabar un disco y un DVD en vivo. En ellos vienen tras canciones nuevas. Una, Brilla la Mar, la escribimos Alexander y yo."
En cuanto o tu fundación ecológico Hombre y Naturaleza A.C., ¿qué planes tienes?
"Trabajamos con empresas a las que damos una especie de guía para que sepan qué pueden hacer en pro del medio ambiente. Hemos publicado varios trabajos sobre cómo sembrar árboles y sobra la flora y la fauna del Ajusco. Acabamos de regalar 500 encinos rojos en Monterrey.
"Mi esposa, como directora de la fundación, da forma a todos los proyectos. Además, administra Artem, la productora de mis espectáculos, así como ferias y shows de otras gentes. Ella estudió administración pública y ciencias políticas y ahora toma un curso en el ITAM acerca de cómo llevar una empresa."
¿A qué se dedican tus dos hijos?
"Giovanna estudió actuación en la New York Film Academy (Los Ángeles) y en Emerson (Boston). En la actualidad ensaya una obra musical traída por un inglés. Aunque estudió actuación, a los dos meses de haber regresado de Los Ángeles, trabajó como ayudante de producción con González Iñárritu en Babel; después la llamaron para intervenir en la producción de Apocalypto.
"Martinique está cursando el último año de secundaria y tiene 16 años. Ella, al igual que sus hermanos, es muy buena estudiante. Ganó el Premio Nacional de Declamatoria ‘Benito Juárez’ con una composición sobra el respeto que escribió cuando tenía 13 años.